CRÍTICA: FERIA DE ABRIL
Aflicción y resurrección
Antonio Lorca - Sevilla - 02/05/2009
[1] El tercero de la tarde le presentó pelea en buena
lid a Tejela, y el torero se limitó a tener con él unas
palabritos. Y, claro, ganó el toro. Toda la vida espe-
rando un animal encastado, vibrante, codicioso y no-
[5] ble, le toca el gordo de la loteria en la mismisima
Maestranza y deja pasar la ocasión sin pena ni glo-
ria. Matias Tejelá se colocô, dicho sea con todos los
respetos, donde se sitúan los honorables hombres
que se visten de luces, pero distó mucho de ser un to-
[10] rero de una pieza.
Las palabras pueden ser dolorosas, pero la verdad
sólo tiene un camino. Y ese toro, que hizo una deslu-
cida pelea en varas, galopó con alegria en el tercio
de banderillas y llego a la muleta pidiendo guerra.
[15] En el tercio lo citó de largo - era un toro para lucirlo
en el centro del anillo -, y raudo acudió el animal de-
trás de la muleta con clase y creciente codicia. Mejoró
su condición en la siguiente tanda, encastado y figro,
mientras el torero daba la sensación de haber perdi-
[20] do el mando y de aguantar las acometidas con más
voluntad que firmeza. Hubo algún pasaje lucido, pe-
ro, ni de fejos q la altura de T calidad de su opo-
nente, que desistió de embestir cuando lo citó por la
izquierda, aburrido de tanta soseria torera.
[25] Todo el premio quedó reducido a una carifiosa
ovación cuando Tejeho debia haber paseado las dos
orejas y erigirse en el triunfador de esta alicaída fe-
ria. Fue la historia de una aflicción.
Pero debe tener sangre en las venas este torero, y
[30] cuando se encontró al find con un más que deslucido
animal, encastado y bronco, le plantó cara, se jugó el
tipo, aguantó gafiafones y fe robó muletazos que lle-
vaban el ay en los vuelos de la muleta. Se encaró con
su enemigo, hizo un estuerzo sobrehumano, y pareció
[35] que se erigia en vencedor del combate. Al final, una
oreja, UN muy escaso premio para un lote que exigia
jugarse la vida sin cuento y salir de Sevilla con la vi-
da resuelta.
Pero, al menos, habia legado la resurrección. El
[40] caso de Tejela no es único. Son muchos los toreros —
ahí está el caso de Salvador Vega — que nunca aca-
ban de dar el paso definitivo y toda su vida torera es
un quiero y no puedo marcada por la impotencia.
Ayer, Tejela sólo se la jugó a medias. Salvador Vega
[45] Volvió a evidenciar su fragilidad y que está ayuno de
voluntad de pelea. Seguirá en el ostracismo mientras
no suene la fouta y Ferrera tuvo poca suerte y divir-
tió con las banderillas.
Fuente: http:/www.elpais.com
Considere as seguintes afirmações.
I - “él” (l. 2) refere-se a “toro” (l. 3).
II - “lo” (l. 23) refere-se a “pasaje” (l. 21).
III - “le” (l. 31) refere-se a “torero” (l. 29)
Está(ão) correta(s) apenas