De entrada, el autor propone al lector elegir uno de los dos accesos - leer en el orden acostumbrado y acabar en el capítulo 56 (al que siguen más capítulos, que denomina ‘prescindibles’), o bien, seguir el ‘tablero de dirección’, que remite de un capítulo a otro, pasando por variadas trampas o juegos - una omisión aparente, un doble y significativo envío.