INSTRUCCIÓN: Responder a la cuestione de acuerdo con el texto.
TEXTO
CUIDADO CON EL “PORTUÑOL”
Los detalles a veces hacen la gran diferencia.
Eso es lo que ocurre entre los idiomas español y
portugués. La lengua latina madre les dio el toque
inicial, pero los usos y las costumbres han creado
[5] fronteras entre ambos idiomas. Con las comidas suele
haber algunos enredos idiomáticos que únicamente
un viajero ilustrado sabrá deslindar: una batata es una
papa, un polvo es un pulpo y presunto es un exquisito
jamón serrano. A la hora de las relaciones sociales, un
[10] lusohablante que ha aprendido bien español, entenderá
que aburrir, no es aborrecer, que pegar no es lo mismo
que pegar del portugués, que azar no significa mala
suerte, y que rato no es ningún roedor.
Confusiones de
este tipo son provocadas por la ingenua afirmación de
[15] que, a pesar de jamás haber estudiado el idioma, se lo
conoce bien. Existe el falso razonamiento de que para
hablar español sólo es preciso añadir i o u en las
palabras portuguesas. Un ejemplo, entre otros: cuando
le preguntaron a una presentadora de programas, que
[20] estaba realizando un espectáculo en Buenos Aires, si
sabía hablar español, contestó que hablaba un “puequito”.
Con la consolidación del Mercosur, el interés por el
aprendizaje del español forma parte de un amplio
proceso de aproximación cultural, ya que este idioma
[25] ocupa el segundo lugar como instrumento de
comunicación del comercio internacional y del turismo.
Por lo tanto, la enseñanza del español es una prioridad
en la educación brasileña y 2010 es el plazo final para
que las escuelas lo ofrezcan de forma obligatoria.
Adaptado de: Clarín.com http://www.clarin.com/suplementos/viajes/2005/04/17 Acesso en 17/04/2005 http://cvc.cervantes.es/ensenanza/bibliotecaele/asele/pdf/07/ Acesso en 1996
Sinónimos de las palabras “pegar” (línea 11); “azar” (línea 12); y “rato” (línea 13) son, respectivamente,