La verdad es: le tenemos miedo a la sexualidad de nuestros hijos. En general, preferimos dejar el espacio vacío para que se las arreglen como puedan. Y eso es un error. Siempre es mejor tomar la iniciativa para que, cuando el momento llegue, tengan una versión formada de las cosas, cómo deben cuidar su salud, su integridad, sus cuerpos. Hoy está comprobado que los chicos que más formación tienen son los que encaran de manera más racional y, al mismo tiempo, más afectiva sus relaciones. Exploran con conciencia, se desbocan menos. Por otro lado, hay chicos a los que la sexualidad "ni fu ni fa".
Hace poco, en una charla, una chica levantó la mano para preguntar si estaba bien ser asexual, es decir, no tener deseo. Esa es otra cosa que no les estamos enseñando: que el sexo no es ninguna obligación.
Disponível em: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/como-hablar-sexo-tus-hijos-nid2225396 (fragmento adaptado) Acesso em: 15 mar. 2020
De acordo com o texto, a expressão “ni fu ni fa” encerra a ideia de que, para alguns jovens, a sexualidade