Las telenovelas
(Irene Matínez Zarandona)
Sobre el origen de la telenovela no parece existir controversia: algunos especialistas en el tema coinciden en ubicarla dentro del género denominado melodrama, el cual tiene características específicas que lo diferencian de otros géneros como la comedia, el teatro de revista, la novela, la poesía, etcétera, aunque las dos fuentes de donde proviene son justamente el teatro y la literatura.
La telenovela, tal y como hoy la conocemos, en su historia ha seguido principalmente dos trayectorias —una dramática y otra literaria—, que se han entrelazado y evolucionado junto con las posibilidades que el propio desarrollo tecnológico de la televisión ha permitido e incluso determinado, como es el caso de la grabación en video, que impulsó la comercialización de una misma obra en diversos países y traducida a idiomas diferentes.
Refiriéndonos específicamente a México, es importante mencionar que la telenovela tiene uno de sus antecedentes en la Época de oro del cine mexicano, donde el melodrama se desarrolló con toda su riqueza y tuvo su ocaso en los años cincuenta, surgiendo entonces la radionovela y la telenovela tal y como la conocemos actualmente, por lo que es posible considerarla como la verdadera heredera del melodrama cinematográfico.
En Estados Unidos las primeras radionovelas y las telenovelas son patrocinadas por fabricantes de productos para la limpieza, por ello se les conoce como Soap Operas (óperas de jabón) y en nuestro país se da un fenómeno semejante pues también surgen obras como El colegio del amor patrocinado por la brillantina Glostora, y el radioteatro Arriba el telón y Suspenso Colgate, ambas de la estación XEQ. A lo largo de los últimos años, México está considerado como el mejor productor de telenovelas a nivel internacional, pues son de las más vendidas y ellas han dado a conocer en alguna medida a parte de nuestro país, su cultura, su gente y sus pueblos.
Los melodramas que en México han alcanzado un gran auge, en forma de telenovelas se ha diversificado en subgéneros como: telenovela infantil y juvenil, telenovela educativa, telenovela histórica, y dada la vitalidad que sigue presentando, podemos pensar que en el futuro aún habrá muchas sorpresas.
(Adaptado de http://sepiensa.org.mx)
La autora afirma que