Plagio científico y vulneración de derechos fundamentales
En los últimos meses el (por fin) exrector de la Universidad Rey Juan Carlos, Fernando Suárez, se hizo particularmente conocido por sus publicaciones. No resulta en verdad habitual que un historiador del Derecho aparezca citado casi a diario en rotativos de tirada nacional, o mencionado tanto en los informativos televisivos como en las tertulias con mayor audiencia de la radio. Pero, como a buen seguro sabe el lector, no eran las excelencias científicas del sujeto en cuestión lo que constituía un hecho noticiable, sino el copiado literal que había realizado de ideas ajenas. Durante un par de meses, casi todas las semanas salía a la luz un nuevo caso de plagio por él perpetrado, circunstancia que ponía de manifiesto una evidente estrategia dirigida a ampliar su currículum particular y a medrar en la vida académica sin esfuerzo y aprovechándose del trabajo de los demás.
(Ignacio Fernández Sarasola. Teoría y realidad constitucional, no 40, 2017.)
La lectura del texto permite afirmar que