Receta
Gambas al ajillo
Pelamos las gambas y reservamos las cabezas. En una cazuela de cerámica ponemos al fuego los ajos y la guindilla cortados con un poco de aceite. Cuando se empiecen a dorar los ajos, lo quitamos del fuego y añadimos el perejil, las gambas, la sal y un chorro de vinagre. Deben quedar casi crudas en el interior, por lo que dejaremos que se hagan con el calor residual de la cazuela. Cuando las gambas cambien de color, el plato estará listo para servir.
Adaptado de Las Mejores Recetas de Tapas
De acuerdo con el texto, cuando las gambas cambian de color, se puede decir que