SIDA
El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) es la quinta causa importante de muerte en las personas entre 25 y 44 años de edad en los Estados Unidos, pero en 1995 ocupaba el número uno. Alrededor de 25 millones de personas en todo el mundo han muerto a causa de esta infección desde el comienzo de la epidemia y, en 2006, había alrededor de 40 millones de personas alrededor del mundo viviendo con VIH/SIDA. El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) causa el SIDA. Este virus ataca al sistema inmunitario y deja al organismo vulnerable a una gran variedad de infecciones y cánceres potencialmente mortales.
Se ha encontrado el VIH en saliva, lágrimas, tejido del sistema nervioso, líquido cefalorraquídeo, sangre, semen, flujo vaginal y leche materna. Sin embargo, sólo a través de la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la leche materna se transmite la infección a otras personas. La infección por VIH no se propaga por contacto casual como un abrazo, por tocar cosas que han sido tocadas con anterioridad por una persona infectada con el virus, ni durante la participación en deportes ni por mosquitos. El SIDA comienza con una infección por VIH. Es posible que las personas infectadas con el VIH no presenten síntomas durante 10 años o más, aunque sí pueden transmitir la infección a otros durante este período asintomático. Entre tanto, si la infección no se detecta y no se inicia el tratamiento, el sistema inmunitario se debilita gradualmente y se desarrolla el SIDA. La infección aguda por VIH progresa con el tiempo (generalmente unas pocas semanas a meses) a una infección por VIH asintomática (sin síntomas) y luego a infección sintomática temprana por VIH. Posteriormente, progresa a SIDA (infección por VIH avanzada con conteo de células T por debajo de 200 células/mm3 ).
Adaptado de: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000594.htm, el 24/09/2009.
Según el texto, es CORRECTO afirmar que el virus VIH
I. No se propaga por tocar objetos de uso común con personas infectadas.
II. Se transmite a través de la saliva durante el beso.
III. Puede estar presente sin manifestar ningún síntoma durante muchos años.
IV. Baja las defensas y hace vulnerable al organismo.
V. Se transmite al bebé durante el amamantamiento.