TEXTO 2
La pereza
Perder el tiempo es la frase más odiosa para un estadunidense que se respete. El pecado capital de la pereza no existe en Estados Unidos. El trabajo es el dios unificador. No estar ocioso es la gran virtud del norteamericano, y como todas las grandes virtudes se paga con la desaparición de un placer. En este caso el del goce de la vida pasiva, desde la puesta del sol, paladeada sensualmente, hasta esa flor de la civilización y la pereza que se llama conversar.
El chicle representa, a menudo, la solución al problema de la inactividad. Da la sensación de comer cuando no se come, de beber cuando no se bebe y, lo más importante, la sensación de hacer algo continuamente.
Fernando Díaz Plaja, Los siete pecados capitales en Estados Unidos. In: García-Serrano, M. Victoria et Al., ¡A QUE SÍ! Heinie & Heinie Publishers, Boston Mass., USA, 1993, pág. 124.
Señala con V las correctas y con F las incorrectas, y ejecuta después lo que se pide.
( ) El norteamericano verdadero desconoce el pecado capital de la pereza.
( ) En Estados Unidos trabajar es virtud y holgar, crimen.
( ) El chicle resuelve con frecuencia el problema de la inacción.
( ) Para el norteamericano el placer del trabajo elimina cualquier diversión.
( ) Con base en el texto se puede afirmar que el estadunidense no trabaja para vivir sino que vive para trabajar.
La secuencia, en orden descendente, con todas las correctas es: