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Las grasas gozan de mala fama, pero son indispensables en nuestro organismo. Ellas transportan las vitaminas liposolubles (A,D,E,K) por el organismo y permiten producir algunas hormonas y sales biliares. El cuerpo las utiliza en parte para construir sus células y como reserva de material energético.
En realidad no hay un mínimo de grasa que debamos ingerir, ya que si fuera necesario compensar alguna carencia, el organismo las produciría a partir de los hidratos de carbono de la dieta. Sólo hay un tipo de grasa que el organismo no es capaz de sintetizar: los ácidos grasos esenciales (o vitamina F), que debemos incluir en la dieta diaria para garantizar el aporte que necesitamos. Su carencia se manifiesta en aumento de la sed, descamación de la piel, tendencia a las alergias y disminuición de la resistencia inmunitaria. Para asegurar la dosis necesaria de ácidos grasos esenciales, basta con incluir en nuestra dieta diaria una cucharada de aceite de soja o 25 g. de nueces peladas.
Una de las formas más sanas de tomar grasas, es reducir el consumo de ácidos grasos saturados, presente en los productos de origen animal, incluídos la leche y los huevos.
Disponível em: hrrp://www.cuerpoymente.com/vita-fic.jsp?ID=2679 Acesso em 02 set. 2013
De acordo com o que se lê acima,