Texto para a questão.
Fuentes vaticanas dijeron que en la cena de su última noche Francisco dijo estar feliz de su viaje a Chile. Probablemente sea más por la confianza de que su presencia ayude a cambiar el panorama, más que por la recepción del pueblo chileno – el contraste con Perú ha sido comentario obligado. Que los vaticanistas que viajan habitualmente con el Papa mostraran su sorpresa por el escaso fervor en un país latinoamericano e incluso sugirieron que la tensión por los ataques a iglesias les traía a la memoria Egipto, no puede ser una buena señal. Egipto es un país de mayoría musulmana, mientras que Chile no sólo era uno de los más católicos y conservadores reductos de América Latina hasta hace sólo unos años sino que, además, en el período de las dictaduras militares, la Iglesia chilena gozaba de la estima de la que carecía en otras naciones de la región, por su defensa de los derechos humanos.
Disponível em: https://www.google.com.br/search?ei=DUp3WrvO4O8wASig7rQAw&q=www.elpaís&oq=www.elpaís&gsl.
De acuerdo con el texto,