De los móviles a las tabletas
Por Adrián Segovia
[1] Facebook ha conectado a casi seiscientos
millones de personas en todo el mundo. Hace
dos años una de las noticias era el número de
mensajes que desde el teléfono móvil nos en-
[5] viábamos por el nuevo año. Ahora preferimos
las redes sociales, con un alcance superior al
70% sobre el total de la población en países
como Estados Unidos. Los mensajes ya no
son cosas de las operadoras, sino de Twitter,
[10] que procesa 60 millones de mensajes al día,
conocidos como tuits. Trescientas mil perso-
nas se registran al día en este sitio web, que
ya cuenta con más de 110 millones de usua-
rios inscritos. Da igual desde dónde te conec-
[15] tes, porque en cualquier tipo de dispositivo
tienes la opción de utilizar su servicio. Internet
ya no es cosa de ordenadores.
Pero Internet no es sólo un arma de comu-
nicación que ha transformado nuestros hábi-
[20] tos. También es creación. La Red alberga al-
rededor de 120 millones de blogs abiertos,
pero no todos mantienen los mismos niveles
de actualización y perseverancia en sus
posts. Con todo, algunas fuentes dicen que
[25] aún se crean entre 120.000 y 130.000 bitáco-
ras nuevas al día. Subyace la idea de que la
gente tiene ganas de crear, algo que decir y
nunca antes lo había tenido tan fácil para ha-
cerlo público. No todo es arte, pero desde el
[30] momento en el que alguien te sigue, te lee, ya
tienes un público. Las barreras de generación
de contenidos se han reducido a la mínima
expresión. La reconversión industrial de mu-
chos sectores está servida. Ahora el que crea
[35] eres tú.
Caminamos hacia los 2.000 millones de in-
ternautas. Casi un 30% de la población mun-
dial estimada. Cifras que aumentarán rápida-
mente por el uso de Internet en los móviles y
[40] la venta de nuevos dispositivos. Si hace cua-
tro años en España ya había más móviles que
personas, en 2011 tocaremos a una media de
más de tres por persona. En España, la mitad
de los poseedores de móviles de entre 15 y
[45] 35 años navega habitualmente con su termi-
nal.
Un nuevo dispositivo, las llamadas table-
tas, promete comerse el mercado a razón de
4,5 millones de unidades vendidas por trimes-
[50] tre. Además, existe un mercado colindante
para la descarga de aplicaciones, ya son más
de 150.000 disponibles. Vienen nuevos fabri-
cantes para cubrir el nuevo segmento creado
por Apple. Un geek de nueva generación crea
[55] una “necesidad de consumo” que sólo Steve
Jobs pudo detectar. Es lo que diferencia a los
genios, la capacidad de crear de la inexisten-
cia.
Vemos al diario 1.900 millones de vídeos,
[60] en YouTube se descargan millones de libros,
películas, música (no necesariamente el tér-
mino descarga implica hacerlo de manera ilíci-
ta), se generan miles de contenidos, subimos
millones de fotos a Facebook y nos comuni-
[65] camos públicamente en nuevas plataformas.
Nuestro cerebro no está cambiando. Se está
modificado por completo y ya nos dejará de
adaptarse a los cambios cada vez más velo-
ces.
(Fuente: El País Babelia. Sábado 29 de noviembre de 2011. pág.5. Año XXXVI, n°12.274. Edición Internacional)
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