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Falta sangre; fabríquenla
Los bancos de sangre no están precisamente rebosantes del llamado oro rojo. Tienen las reservas justas. Los científicos se afanan en crear compuestos sanguíneos artificiales para poder satisfacer la demanda. Los expertos hablan que en el 2050 habrá un déficit de 1,5 millones de litros de sangre en Estados Unidos y en Europa.
El fluido sanguíneo será, más que nunca, un bien buscado si no se encuentran sustitutos. En ello trabajan desde hace dos décadas muchos grupos de investigación de todo el mundo. Aunque los intentos por encontrar un sustituto al fluido de la vida vienen de antiguo.
Los resultados más prometedores llegan de la mano de las células madres. El grupo de investigadores del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona trabaja en la creación de sangre artificial con células iPS (células madre) obtenidas a partir de células del cordón umbilical. Primero estas células deben transformarse en células madre. Después, estas células madre inducidas darían lugar a células progenitoras, que serían capaces de acabar diferenciándose en todas las células de la sangre: glóbulos blancos, glóbulos rojos, plaquetas y otros componentes del plasma. Pero este proyecto está aún en fase muy experimental y es el más ambicioso.
La mayoría de los científicos se centran en conseguir glóbulos rojos artificiales por diferentes vías. Para ellos, centrarse en conseguir hematíes artificiales resulta una línea más realista y con más posibilidades a medio plazo.
De hecho, estas pequeñas células rojas, achatadas, son las que se necesitan cuando hay una gran pérdida de sangre. Una de las funciones del oro rojo consiste en transportar el oxígeno por el cuerpo, liberarlo en los tejidos y recoger el dióxido de carbono. De ello se encarga la hemoglobina que está en el interior de los glóbulos rojos y que les da su color rojo. La falta de oxigenación es lo que puede conducir a la muerte.
El ejército norteamericano ha llevado a cabo diferentes proyectos para conseguir glóbulos rojos artificiales. Han ensayado compuestos con perfluorcarbonos , un líquido sintético que puede transportar oxígeno o dióxido de carbono. También hemoglobina libre o encapsulada en liposomas. Incluso se han probado compuestos de sangre de cerdo. Pero los sintéticos no están dando los resultados que se esperaba. Ocurren efectos secundarios importantes, como hipertensión e infartos del miocardio, entre otros.
Más allá de conseguir el hematíe, habrá que superar otros obstáculos de orden práctico. Uno de ellos es la caducidad: los glóbulos rojos duran unos 42 días, por lo que no se puede almacenarlos en grandes cantidades. Además, la sangre artificial deberá asegurar que está absolutamente libre de patógenos.
Otro de los retos de esta nueva sangre será encontrar un sustituto que sirva para todos los grupos sanguíneos y, si el objetivo es satisfacer a una gran demanda mundial, no servirán unas pocas células diferenciadas, sino que deberán conseguirse métodos de cultivos que sean capaces de crear cantidades ingentes de fluido.
Países como Inglaterra, Escocia, Suecia están en el territorio de las investigaciones básicas, también.
Mientras tanto, los expertos coinciden en que hay que continuar aumentando las donaciones y educando a las generaciones futuras para que sean donantes.
LÓPEZ FERRADO, Mónica. El país. 19/09/2009
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A busca de glóbulos vermelhos artificiais é necessária porque