Texto
¿Tanto influyen los medios de comunicación en el desarrollo de los niños?
A nadie se le escapa que los medios de
comunicación son una suerte de formadores culturales
ya que definen nuestros hábitos de consumo,
cambian nuestras costumbres y determinan nuestras
[5] ideas. Una influencia que se ejerce con tanta fuerza
que interviene en nuestro pensamiento y lo configura
en un determinado sentido. Pero, si un programa
de radio o un canal de televisión puede modificar el
pensamiento de una persona adulta, ¿qué hará con
[10] el pensamiento y desarrollo de un niño?
En pleno proceso formativo y de configuración
de su personalidad, los niños y adolescentes son
un segmento de población especialmente sensible,
ya que su cerebro es como una esponja capaz de
[15] absorber cada cosa que los rodea. En este sentido,
siempre se ha considerado que los medios de
comunicación eran el tercer agente socializador de
los menores, por detrás de la familia y el colegio. Los
medios se entrelazan con las experiencias personales,
[20] familiares, escolares y sociales que tienen los niños y
los jóvenes cambiando la percepción que tienen del
mundo. Me pregunto si, con el nivel de penetración
que tienen las nuevas tecnologías entre los más
pequeños, este orden no habrá cambiado y realmente
[25] estemos hablando de los medios de comunicación
como un agente socializador mucho más potente que
el centro escolar o incluso la propia familia.
Ante esta situación, no son pocos quienes
culpan a los medios por los grandes problemas de
[30] la educación de las nuevas generaciones. Si bien la
principal misión de la radio, la prensa y la televisión
es difundir y no educar, no se debe minusvalorar
su influencia en la vida de las personas. Es por ello
que hemos de estar especialmente vigilantes para
[35] determinar ese nivel de influencia en el desarrollo de
nuestros hijos.
Pero ¿de cuánta influencia estamos hablando?
¿Es tan significativa como puede parecer a simple
vista? Lo cierto es que no hay una respuesta fácil en
[40] este sentido: no podemos cuantificar minuciosamente
cuánto influyen en los procesos de aprendizaje de las
personas. Sobre todo porque, con el rápido desarrollo
tecnológico, los medios están en constante cambio,
por lo que es difícil determinar el impacto de cada uno
[45] en las transformaciones de la sociedad. Un ejemplo:
los medios tradicionales (prensa, radio y televisión)
han tenido protagonismo en la construcción de
conciencia sobre algunos temas, pero en estos
momentos esa conciencia y este multiperspectivismo
[50] se encuentra en un Smartphone y en las redes
sociales, principalmente.
Centrémonos en los niños que (afortunadamente)
aún no tienen acceso libre a estos nuevos modelos
comunicativos, bien por edad o bien porque sus
[55] padres lo hayan decidido así. En este caso, el nivel
de impacto socializador de los medios que están a su
alcance se centraría en la televisión y en la publicidad.
De ellos los niños pueden aprender cosas que son
inapropiadas o incorrectas. Muchas veces no saben
[60] diferenciar entre la fantasía presentada en la pantalla
y la propia realidad. La violencia, la sexualidad, los
estereotipos de raza y de género y el abuso de drogas
y alcohol son temas comunes en los programas de
televisión, que además ofrece contenido no destinado
[65] al público infantil, pero igualmente consumido por
éste sin control paternal de ningún tipo. Asimismo,
la influencia de la publicidad como configuradora
de gustos y valores determinados en los niños es
enorme, por lo que puede considerarse como un
[70] elemento peligroso cuando se utiliza como fines
consumistas y demagógicos.
Desgraciadamente, estamos asistiendo a la
configuración de una nueva sociedad con nuevos
modelos de padres, que han perdido autoridad para
[75] poder dosificar y controlar el uso de los medios
porque la ausencia de límites es lo que está de moda.
Ante esta situación, ¿cuál debe ser el papel de la
familia? Los padres hemos de educar a nuestros hijos
también en el consumo de medios de comunicación,
[80] siendo plenamente conscientes de su especial
relevancia en la formación y el desarrollo de los
niños. Se trata de fomentar pequeños espectadores
activos, reflexivos y críticos. No hay una fórmula
mágica para ello. Pero lo que sí es seguro es que
[85] tiene que empezar por una buena comunicación y un
acompañamiento por nuestra parte. Seleccionar los
programas, dosificar el tiempo que pasan conectados
a una pantalla, dialogar sobre lo que están viendo,
compartir tiempo de ocio o evitar aquellos contenidos
[90] que no son adecuados para su edad son algunas
de las pautas que podemos llevar a cabo. Parecen
de sentido común, ¿verdad? Pues simplemente,
pregúntate, como padre, como madre, cuántas
veces las pones en práctica. Quizá te sorprenda la
[95] respuesta
Disponible en: https://www.tribunaavila.com/blogs/on-air/ posts/tanto-infl uyen-los-medios-de-comunicacion-en-el-desarrollo-de-los-ninos. Acceso en: 6 jun. 2018.
Tras leer el Texto, se constata que