El agua y la seguridad alimentaria
“Este día Mundial del Agua es una llamada de
acción. Debemos aunar esfuerzos desde hoy mismo
para garantizar a todos los ciudadanos del mundo,
ahora y en el futuro, el suministro de agua potable y
alimentos.”
Irina Bokova, Directora General de la UNESCO
En cualquier comunidad, la seguridad alimentaria
significa que todo habitante dispone de los medios
necesarios para acceder de manera segura a comida en
calidad y cantidad suficiente. Sin embargo, con siete mil
millones de habitantes en el planeta, y otros dos mil
millones que se unirán en 2050, la tarea de alimentarnos
a todos requerirá la toma a decisiones a nivel mundial.
El 4º Informe sobre el desarrollo de los recursos
hídricos en el mundo (WWDR en sus siglas en inglés)
calcula que vamos a necesitar, aproximadamente, un
70% más de alimentos, la mayor parte será en el mundo
en vías de desarrollo. En sí, esto es imposible. El
informe, no obstante, indica también que el aumento en
la producción de alimentos implicará una subida de al
menos el 19% en la cantidad de agua requerida por la
agricultura. Hoy en día el uso agrícola representa ya el
70% del total de agua dulce que utilizamos.
El Día Mundial del Agua es una celebración de este
elemento esencial que une a todos los seres vivos. En
un mundo con un medio ambiente cambiante, el Día
Mundial del Agua nos ofrece un momento de pausa para
pensar en los logros conseguidos y los desafíos que nos
quedan por delante.
El primero de todos los desafíos es la toma de
conciencia. Por ejemplo, a pesar del claro problema de
escasez de agua, el estilo de dieta alimentaria a nivel
mundial está cambiado e incluye más carne roja y otros
alimentos cuya producción requiere grandes cantidades
de agua. El impacto del ganado, como el vacuno, en los
recursos hídricos ya es enorme de por si actualmente, y
eso sin incluir el agua utilizada para procesar al carne, la
leche y otros productos lácteos. Pero antes de cambiar
lo que comemos tenemos que cambiar cómo lo
comemos, y esto implica malgastar menos.
Aproximadamente el 30% de los alimentos producidos
en el mundo se malgastan, ya sea porque los
productores utilizan pésimos medios de transporte o
porque los consumidores simplemente tiran comida. La
mejora del almacenamiento, campañas de toma de
conciencia y dietas más saludables ayudarán a reducir el
malgasto de alimentos y, por lo tanto, también del agua.
Sobre el desarrollo de los recursos hídricos en el
mundo, el informe destaca también el enorme desafío
que suponen los desastres naturales. El 90% está
relacionado con el agua. Las sequías, por ejemplo,
afectan a la producción agrícola, lo que conlleva escasez
de alimentos y el aumento de precio de los productos
básicos.
El informe hace hincapié en el cada vez mayor riesgo
de desertificación, de degradación de la tierra y sequías
(DLDD en sus siglas en inglés). Estimaciones recientes
indican que prácticamente dos mil millones de hectáreas
en todo el mundo, el equivalente a dos veces el tamaño
de China, ya están degradadas, y a menudo de manera
irreversible. Cerca de 1.500 millones de personas viven
en territorios afectados por el DLDD, encontrándose así
en situación de riesgo de sufrir escasos recursos
hídricos y malnutrición.
Adaptado de
http://www.unesco.org/new/es/naturalsciences/ environment/water/world-water-day/world-water-day- 2012/
En “Sin embargo, con siete millones de habitantes en el planeta” (líneas 4 y 5) la expresión destacada en negrita expresa una idea de: