Dos hospitales valencianos están aplicando botox en personas que sufren migrañas crónicas y sobre las que no hace efecto ninguno de los tratamientos actuales, una terapia que les proporciona a esos pacientes una mejor calidad de vida. Sólo se usa en casos especiales y consiste en inyectar pequeñas dosis de botox alrededor de la cabeza, específicamente en los lugares que las migrañas atacan con más frecuencia: la frente, las sienes o la parte posterior de la cabeza. El efecto comienza a notarse a la semana o diez días, dura entre tres o cuatro meses. Según los expertos, aunque el botox es popularmente conocido por su empleo en la corrección de arrugas, también puede ser utilizado para indicaciones como la sudoración excesiva, migrañas, parálisis faciales, dolores crónicos, estrabismo y contracciones musculares.
Dos hospitales valencianos ya aplican botox para tratar migrañas crónicas. Agencia EFE. In: lainformación.com. Salud, 11/1/2012 (con adaptaciones).
Según el texto, el tratamiento con botox