TEXTO 4
ENTREVISTA | Inés Herreros
Se enseña a las niñas un concepto de igualdad que incluye llevar falda en el colegio"
Inés Herreros (Barcelona, 1974) es muchas cosas, pero le gusta definirse entre risas como "la jurista que habla de uniformes escolares". Trabaja en la Fiscalía Provincial de las Palmas de Gran Canarias, una labor que compagina con su implicación en la Asociación Gafas Lilas contra las Violencias Machistas, de la que es presidenta. En su faceta como activista, Herreros prepara charlas para públicos muy diversos –"casi siempre mujeres, para ser sincera"– a los que intenta, entre otras cosas, hacer llegar el mensaje con el que su hija la colocó a ella y a todo su entorno frente al espejo. Con ocho años, decidió dejar de ponerse el uniforme de falda que le imponía el colegio. "No la voy a llevar más porque sé que tengo derecho", dijo Sina. Su acción ha servido de semilla para que una veintena de asociaciones firmen un manifiesto a favor del "uniforme único" en las escuelas.
¿Cómo le planteó Sina su decisión de abandonar la falda?
Un viernes, mientras íbamos en el coche a un partido de baloncesto, me dijo que había tomado una decisión y que, además, ya lo había hablado con otra amiga para hacerlo las dos. Lo primero que me preguntó es si yo se lo permitía. Le dije que sí, aunque también le avisé de que no iba a ser algo sencillo, que tenía que pensarlo. Ella lo tenía muy claro: quería hacer valer su derecho a ser igual que los chicos y, además, que no fuera una cosa que quedara solo en ella, sino que el resto de niñas pudieran adherirse si querían.
¿En qué acciones cotidianas se refleja la desigualdad entre sexos en estas edades tempranas?
Hay muchas. Por ejemplo, ellas tienen asumido que entran en el genérico masculino, pero cuando a ellos se les incluye en un femenino genérico se enfadan y se indignan. En la igualdad que les decimos que hemos alcanzado cabe esto o cabe que las niñas lleven falda y los niños pantalón. Eso me preocupa mucho, cómo están dotando de significado nuestros menores al concepto "igualdad".
¿Cómo contribuye una vestimenta diferenciada por sexo en el uniforme a perpetuar los roles de género?
Detrás de la falda hay mucho más que un símbolo. La falda es un instrumento que reproduce y visibiliza el modelo de cómo queremos que sean nuestras niñas: las queremos finas, educadas, guapas, tranquilas, con las piernas cerradas... A los niños, sin embargo, se les educa para que sean fuertes, intrépidos, líderes... Esas construcciones y etiquetas se ven en todos los colegios. Solo hace falta mirar la distribución del espacio en los patios, una reproducción a escala de lo que la sociedad, donde el espacio central público está vetado a las mujeres. Si los adultos no somos capaces de propiciar que los espacios sean repartidos de forma igualitaria, es que estamos perpetuando los modelos que condenamos. En la asociación nos encanta poner un ejemplo con el que todo esto se entiende muy bien: ¿alguien entendería que los niños de raza blanca estuvieran obligados en el cole a llevar pantalones de cuadros y los de raza negra, por ejemplo, pantalones de círculos? Nos parecería una salvajada, ¿no? Y, entonces, ¿por qué toleramos que eso pase por una diferencia de sexo?
Disponible en: <http://www.eldiario.es/sociedad/Ines-Herreros-uniforme-escolar faldas_0_566244003.html>. Adaptado. Acceso en: 06 octubre 2016.
Referente a la semántica de las palabras del texto,
I. falda es una prenda de vestir que cubre el cuerpo hasta el cuello.
II. semilla es un embrión de una futura planta; o una cosa de la cual proceden otras.
III. espejo es una tabla de cristal usada para que se reflejen las imágenes que tengan delante.
IV. salvajada es una acción primitiva propia de un salvaje.
V. cole es una parte del cuerpo humano.
Están CORRECTAS apenas las alternativas