Identidad urbana en América Latina a través del grafiti
Emilia Aragón
[1] El crecimiento de áreas metropolitanas y ciudades intermedias en América Latina está generando un
[2] cambio de paradigma en cuanto a nuestra visión como región, y nos invita a cuestionarnos cómo
[3] podemos acoplarnos a los nuevos estándares urbanos sin perder nuestra identidad. El auge del arte
[4] urbano en América Latina en la última década, es en gran parte el producto de nuestra sociedad frente
[5] a esta transformación, donde la intervención del espacio ya no es sólo un acto rebelde, sino una
[6] apropiación desesperada del entorno a fin de luchar contra la homogeneidad impuesta por la
[7] urbanización moderna.
[8] (...) En Valparaíso, Chile, el abandono patrimonial en ciertas áreas de la ciudad ha dado lugar al
[9] surgimiento de zonas artísticas urbanas intervenidas con murales, transformándola en una ciudad de
[10] gran atractivo turístico y desmintiendo la idea que los grafitis son sinónimo de zonas peligrosas. En
[11] México, la transformación de espacios urbanos en lugares de contemplación—como lo son las
[12] intervenciones de Carlos Alanis, Seudónimo: Sego y Ovbal, inspirados en la flora y fauna de Oaxaca—
[13] por medio de la intervención pictórica de imágenes iconográficas, folclóricas y místicas, ha
[14] demostrado que es posible una interacción entre la cultura tradicional y el escenario urbano moderno,
[15] cambiando la idea que los grafitis pertenecen solamente a espacios aislados de la ciudad.
[16] En otras ciudades, el aumento de grafitis ha generado un efecto contrario y una fuerte oposición ante
[17] este tipo de arte urbano. En São Paulo, Brasil, grafitis y murales fueron pintados con un solo tono por
[18] la alcaldía, acción que ha tomado el nombre de marea gris. En Bogotá, Colombia, ocurrió algo similar
[19] cuando la administración local decidió borrar gran parte de los grafitis de la calle 26, desatando no
[20] sólo un debate político-urbano, sino revelando una dicotomía sobre la visión de ciudad que tienen los
[21] bogotanos.
[22] El auge del arte urbano latinoamericano, no sólo demuestra que estamos en un periodo de transición
[23] en la región, sino que también revela qué tipo de ciudades hemos construido. De cierta manera, las
[24] respuestas de las instituciones locales ante este tipo de expresiones artísticas demuestran qué tan
[25] tolerantes somos. Así como el muro de Berlín sirvió como referente de esa ciudad—donde el lado
[26] oeste cubierto de grafitis se convirtió en un símbolo de una sociedad libre y abierta a diferentes
[27] posiciones ideológicas, mientras que el lado este del muro era reflejo de una sociedad oprimida—la
[28] forma en la que América Latina responda ante estas intervenciones también revelará en un futuro
[29] cómo se construye como sociedad y cuál será su modelo de identidad urbano.
Adaptado de: <https://blogs.iadb.org/ciudadessostenibles/2017/03/31/identidad-urbana-grafiti/>. Acesso em: 12 ago. 2017
De las afirmaciones que siguen, la única correcta es