JOVEN MULTIMILLONARIA QUIERE REVOLUCIONAR LA MEDICINA
Monitorear lo que le pasa al cuerpo se ha vuelto una manía en Silicon Valley. En todo este valle californiano, nuevas empresas se apresuran a aprovechar la euforia en torno a esta tecnología.
Están adaptando los aparatos para medir las funciones del cuerpo a los teléfonos inteligentes, con el fin de producir un flujo de datos que podría ser útil para médicos, especialistas y pacientes.
Actualmente la gente más que nunca está hiperconectada a Internet, como si estuviera en el modo "siempre encendido". Después de darle un "me gusta" a una persona o convertirla en su amiga en las redes sociales, uno ahora puede sumar su propio cuerpo a la experiencia digital.
En un rincón del campus de la Universidad de Stanford en el que Facebook alguna vez tuvo oficinas, Elizabeth Holmes trabaja en un proyecto de monitoreo de la salud que la ha mantenido ocupada en los últimos años. Solo tiene treinta años, pero ha impulsado su empresa, Theranos, desde que era una veinteañera. Ha sido recientemente cuando ha salido a la luz y se ha vuelto conocida.
Esta joven tiene clarísimo lo que quiere. Se viste de negro como lo hacía el fallecido Steve Jobs, de Apple. Tiene tanta fe en sí misma que genera una suerte de campo magnético. Y, al parecer, ese influjo lo demuestra desde los diecinueve años, cuando abandonó sus estudios de ingeniería en esta misma universidad para fundar su propia firma.
Theranos había sido hasta ahora una compañía desconocida, hasta que inversionistas privados han comprado acciones y han hecho que su valor ascendiera a nada menos que a los 9.000 millones de dólares. Holmes todavía es propietaria de la mitad del negocio, lo que la convierte -según la revista Forbes- “en la mujer más joven en volverse multimillonaria por iniciativa propia.”
Theranos ha atraído a renombrados "creyentes". Tiene uno de los directorios con más personajes famosos de Estados Unidos, entre ellos los exsecretarios de Estado Henry Kissinger y George Shultz, además de un exsecretario de Defensa. La compañía tiene una meta clara y directa: volver las pruebas de sangre más sencillas, disponibles en todo momento, y además, más baratas.
Holmes está convencida de que tiene ante sí un enorme desafío: "Desde el principio me pregunté qué podía hacer para cambiar el mundo: influir en la vida de las personas de una forma significativa".
En el mundo, una gran cantidad de diagnósticos médicos están basados en pruebas de sangre. Tan solo en Estados Unidos se realizan miles de millones de tests cada año, con un costo de también miles de millones de dólares. Pero muchas personas los consideran costosos e invasivos. Hay un temor generalizado a las agujas. Como consecuencia, cerca de la mitad de las personas no se realizan las pruebas que les piden los médicos.
Theranos tiene en la actualidad una lista de precios que incluye más de doscientos tipos de análisis de sangre. Los tests son mucho más baratos que los de empresas ya establecidas y en las pruebas se usan muestras mucho más pequeñas, un poco más de una gota de sangre. Y luego esa sangre se analiza rápidamente en los laboratorios automatizados de la firma y los resultados se los envían al cliente 24 horas después por correo electrónico.
Interesante, por supuesto. ¿Pero serían estos tests realmente una revolución en el cuidado de la salud?
Holmes defiende la idea de que todo depende del acceso a la información: "Cuando alguien se entera de que un ser querido se ha enfermado gravemente, por lo general es demasiado tarde para hacer algo al respecto... Es una experiencia muy dolorosa. Si creamos un sistema que ayude a cambiar esto, entonces haremos una gran diferencia en el mundo".
Según la empresaria, para que la detección de enfermedades sea lo más temprana posible, es muy importante estar cerca de donde vive la gente. Y eso es lo que ofrece Walgreen's, la mayor cadena de farmacias de Estados Unidos, con sus más de 8.500 comercios en todo el país, con la que Theranos se asoció recientemente. “Si las personas comienzan a tener un interés más cotidiano en su salud al realizarse pruebas sanguíneas más frecuentes, las enfermedades podrían detectarse más tempranamente”, ha asegurado Holmes.
Las pruebas de sangre conforman un mercado de miles de millones de dólares tan solo en Estados Unidos, dominado por grandes corporaciones. Las empresas ya establecidas probablemente no quieran que una novata como Theranos les quite mercado al lanzar servicios nuevos y diferentes. Para los pacientes, por otra parte, el costo de las pruebas de sangre puede ser un asunto "invisible" cuando el que paga es el servicio público de salud. Pero, según Holmes, análisis más baratos podrían ahorrar "una increíble cantidad de dinero".
Sin embargo, los sistemas de salud están comenzando a abrir los ojos a las implicaciones que tiene la medicina personalizada. Y teniendo en cuenta los recientes logros de una firma tan ambiciosa como Theranos, todo parece señalar que las pruebas de diagnóstico, incluyendo las de sangre, estarán en el centro de los grandes cambios en la manera en la que concebimos nuestra salud en un futuro ya no tan lejano.
http://vidayestilo.terra.es/salud/la-joven-multimillonaria-que-quiere-revolucionar-lamedicina, 03c5aea184ad7410VgnCLD200000b2bf46d0RCRD.html (Texto adaptado)
El título que está adecuado a la idea central desarrollada en el texto es