Doctor, soy una momia
Un estudio del Museo Arqueológico Nacional y el Hospital Quirón Salud somete a cuatro cadáveres embalsamados a un TAC para conocer sus secretos
El equipo investigador responsable del estudio, ha presentado en Madrid sus resultados: dos de los cadáveres egipcios —que ingresaron en el MAN en 1887— eran mujeres de 25 y 40 años (una, embarazada), mientras que el otro, donado en 1925 y conocido como Nespamedu, corresponde a un varón de unos 50 que fue médico del faraón y sacerdote de Imhotep, el divinizado sabio del siglo XXVII a.C.
El cuerpo canario, llegado desde Santa Cruz de Tenerife en 1864, ha servido además para demostrar una diferencia entre ambos tipos de momias: “Aunque comparten ciertas similitudes, la principal diferencia es que las egipcias se descerebraban y evisceraban, mientras que la guanche conserva todos sus órganos”, ha explicado la radióloga del centro médico Silvia Badillo.
Nespamedu albergaba entre sus vendajes 25 piezas ocultas: 9 adornos(diadema, collar, brazaletes, pulseras y sandalias) y 16 amuletos. “Sobre la frente tenía algo, y enseguida todos los arqueólogos coincidieron en que era una diadema”, recuerda el especialista en radiodiagnóstico Javier Carrascoso, para quien “fue algo impresionante poder ver el rostro de una momia momificada hace más de 2000 años”.
Adaptado de: http://cultura.elpais.com/cultura/2017/06/13/actualidad/1497364812355200.html. Acesso em: 13/06/2017.
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