Levántate del sofá para dejar de comer patatas
Cristina de Martos | Madrid
No sólo es posible atajar más de un problema a la
vez, sino que es beneficioso. Un estudio de la
Universidad de Northwestern (EEUU) muestra que
animar a las personas con unos hábitos poco saludables
[5] a que aumenten su consumo de fruta y verdura y a que
pasen menos tiempo sentados en el sofá es una
intervención exitosa que provoca, además, otros efectos
positivos como la disminución en la ingesta de grasas.
Según los autores, cuanto menos tiempo pasas delante
[10] de la televisión, menos metes la mano en la bolsa de
patatas.
"Haciendo simplemente dos cambios en el estilo de
vida se logra un efecto grande y las personas no se ven
sobrepasadas", señala Bonnie Spring, profesora de
[15] Medicina Preventiva en la universidad americana y
autora principal del estudio. En él, pusieron a prueba dos
intervenciones, una en la que se emplazaba a los
participantes a disminuir el consumo de grasas y a
aumentar la actividad física, y otra en la que se proponía
[20] aumentar la ingesta de fruta y verdura y pasar menos
tiempo en el sofá.
Los cerca de 200 participantes, adultos entre 21 y
60 años con malos hábitos, utilizaron un asistente
personal digital para controlar ellos mismos sus
[25] objetivos y para registrar sus progresos. Durante las tres
primeras semanas, recibieron un incentivo de hasta 175
dólares por hacerlo. Después, los investigadores les
informaron de que ya no estaban obligados a seguir con
el programa si no querían, pero recibirían entre 30 y 80
[30] dólares por seguir registrando lo que hacían, aunque no
cumplieran con las metas.
Reacción en cadena
La intervención que promovía el consumo de frutas
y verduras (un mínimo de cinco al día) y reducía a menos
[35] de 90 minutos diarios el tiempo de sofá fue más exitosa
que la segunda. Y tuvo además un efecto colateral muy
positivo: la reducción en la ingesta de grasas. Como era
de esperar, los resultados fueron mejores durante las
primeras semanas pero durante los meses posteriores,
[40] a pesar de que no había incentivo económico, también
se observaron beneficios.
"Desde el inicio hasta el final de las tres primeras
semanas y durante los cinco meses de seguimiento,
respectivamente, las raciones de fruta diarias pasaron
[45] de 1,2 a 5,5 y 2,9, los minutos de inactividad pasaron de
219,2 a 89,3 y 125,7, y las calorías al día procedentes de
grasas saturadas, del 12% al 9,4% y 9,9%", señala el
trabajo publicado en 'Archives of Internal Medicine'.
"Alrededor del 86% de los participantes dijo que
[50] una vez que habían cambiado, trataron de mantenerlo.
Había algo en aumentar el consumo de fruta y verdura
que les hizo sentirse capaces de cambiar cualquier cosa",
explica Spring en una nota de prensa. "Áumentó mucho
su confianza".
[55] El otro elemento positivo de esta investigación es el
mecanismo de control empleado: una herramienta
digital autogestionada, que podría extenderse a los
móviles. "La ubicuidad del uso de los teléfonos móviles
permite ahora a los investigadores y médicos conducir
[60] sus estudios y suministrar las intervenciones de formas
que anteriormente no se podía", señala un editorial que
acompaña al trabajo.
En la actualidad, existen varias aplicaciones
dirigidas a mejorar los hábitos de vida, una opción que
[65] parece dar sus frutos.
Elmundo.es, 30 de maio de 2012.
Assinale a alternativa que apresenta o fragmento que informa o que fez com que os participantes tivessem sua confiança aumentada.