La hidroeléctrica de Belo Monte será la tercera más grande del mundo
Centenares de personas se concentraron esta mañana en la Explanada de los Ministerios, centro político de Brasilia,
para protestar contra los planes del Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva de construir la tercera mayor hidroeléctrica del mundo
en el corazón de la Amazonia.
La hidroeléctrica de Belo Monte, que el Gobierno pretende construir en el río Xingú y tendrá una potencia de 11.233
megavatios, será la tercera mayor represa del mundo por detrás de las Tres Gargantas de China y la de Itaipú, que comparten
Brasil y Paraguay.
Los indios y diversos movimientos sociales han denunciado, sin embargo, que la obra, que se levantará en el municipio
de Altamira, en el estado amazónico de Pará, causará un daño irreparable al ecosistema de la zona y arruinará la forma de vida
de miles de habitantes de esa región selvática.
Para presionar al Gobierno para que dé marcha atrás en su proyecto, unas 1.500 personas entre indios, ecologistas y
miembros de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) se han concentrado este lunes, a primeras horas de la mañana, en
la Explanada de los Ministerios para hacer oír su voz.
"En el Xingú hay miseria hoy y habrá más miseria con Belo Monte", señala una pancarta de los manifestantes, mientras
que uno de los participantes, micrófono en mano, acusaba al Gobierno de querer "destruir el medio ambiente", pero anotaba
que "el pueblo está aquí para defenderlo".
Los organizadores esperan que a la protesta se sumen más tarde el director de cine estadounidense James Cameron, la
actriz Sigourney Weaver y otros miembros del equipo de la taquillera Avatar, que apoyan la causa de indios y
medioambientalistas.
Cameron, que tiene previsto dar este lunes una rueda de prensa en Brasilia, visitó a finales de marzo pasado la región
donde se construirá la represa y se entrevistó con miembros de varias tribus, así como con el obispo de la Prelatura del Xingú,
Erwin Kreutler, que también se opone a la hidroeléctrica.
Tras esa visita, Cameron pidió al Gobierno de Lula que reconsidere su decisión de construir la hidroeléctrica por el
impacto negativo que la inundación de tierras causará a varios pueblos indígenas de la Amazonia.
La obra exigirá inversiones por cerca de 10.600 millones de dólares y la licitación para construcción de la misma está
prevista para el próximo 20 de abril.
Los indios han amenazado con un "baño de sangre" si los tractores entran en sus tierras y el Ministerio Público Federal
pidió que se anule la licencia medioambiental concedida a la hidroeléctrica.
El Gobierno esperaba que varios consorcios se inscribieran para la licitación pero sólo uno, formado por las empresas
brasileñas Vale, Votorantim Energía y las constructoras Andrade Gutiérrez y Neoenergía ha manifestado interés en participar
en la obra.
Adaptado de http://www.elmundo.es/america/2010/04/12/brasil/1271081790.html
La frase “Cameron, que tiene previsto dar este lunes una rueda de prensa en Brasilia” significa: