Texto 2
Domingo de Ramos
[1] El Domingo de Ramos el que no estrena no tiene ni pies ni manos. Yo los tengo. Porque estoy estrenando el block de cuadritos
[2] donde escribo este diario. Otra cosa no; que no están los tiempos para muchas florituras en casa, y, por otra parte, no me hace falta
[3] nada.
[4] Bueno, sí: me hace falta redondear mis notas con un diez en lengua. Un ocho me parece porca miseria, estropea mi currículum,
[5] y me pone de muy mal humor. Cada vez que lo pienso me da algo, y me entran ganas de…Corramos un tupido velo en torno a este
[6] asunto engorroso.
[7] Había decidido ir solo, porque Carter me hizo responsable de las llaves a mí, no a las chicas. Antes, de todas formas, pensaba
[8] pasar por casa de Laura, pues no la había vuelto a ver desde el viernes, y debía estar chunga y mosca, con el pie escayolado ysin
[9] poder pasear ni ver procesiones.
[10] De modo que me fui andando hasta calle Granada, porque vive en una casa algo vieja, pero muy bien arreglada, frente a la
[11] iglesia de Santiago, que debe ser la más antigua de Málaga, porque tiene una torre mudéjar.
[12] A dos pasos de la puerta de la iglesia había unos chicos haciendo juegos de malabares y echando fuego por la boca. Me
[13] pidieron dinero, pero estaba más seco que ellos en ese momento. Además, también yo sé hacer esos juegos; y echar fuego por la boca
[14] está muy visto. Si quieren ganarse unas monedas, que den el callo. Trabajo hay para dar y regalar. Yo podría estar trabajando, pero mi
[15] padre no me deja. Dice que no debo abandonar los estudios ahora que me va tan bien, y que dentro de poco voy a ir a la universidad.
[16] Si sigo con estas notas, conseguiré una beca.
[17] Llamé al timbre y me dispuse a esperar que bajase el hermano de Laura para franquearme la puerta.
[18] Mientras tanto, llegó una mujer vestida de negro, con pañuelo también negro, a la cabeza; no muy mayor. Pensé que sería
[19] búlgara, o rumana, o de algún país del este. La mujer se sentó en la entrada de la iglesia, también dispuesta a pedir a todo el que llegase.
[20] De dentro salían cánticos, por lo cual deduje que era hora de misa, y que habría ramos de olivos y palmas […].
(GÓMEZ YEBRA. Antonio A. Una vuelta por Málaga. Málaga: 2002. pág. 37-38)
Tacha la respuesta correcta de la cuestion de acuerdo al Texto 2.
De acuerdo al texto: