Texto
Las ranitas en la nata.
Habia una vez dos ranas que cayeron enun recipiente de nata.
Inmediatamente se dieron cuenta de que se hundian: era imposible nadar o flotar
demasiado tiempo en esa masa espesa como arenas movedizas. Al principio, las dos
ranas patalearon en la nata para llegar al borde del recipiente. Pero era inútil; sólo
[5] conseguian chapotear en el mismo lugar y hundirse. Sentían que cada vez era más difícil
salir a la superficie y respirar.
Una de ellas dijo en voz alta: — “No puedo más. Es imposible salir de aqui. En esta
materia no se puede nadar. Ya que voy a morir, no veo por qué prolongar este
sufrimiento. No entiendo qué sentido tiene morir agotada por un esfuerzo estéril”.
[10] Dicho esto, dejó de patalear y se hundió con rapidez, siendo literalmente tragada
por el espeso líquido blanco.
La otra rana, más persistente o quizás más tozuda se dijo: — “No hay manera!
Nada se puede hacer para avanzar en esta cosa. Sin embargo, aunque se acerque la
muerte, prefiero luchar hasta mí último aliento. No quiero morir ni un segundo antes de
[15] que llegue mi hora”.
Siguió pataleando y chapoteando siempre en el mismo lugar, sin avanzar ni un
centímetro, durante horas y horas.
Y de pronto, de tanto patalear y batir las ancas, agitar y patalear, la nata se
convirtió en mantequilla.
[20] Sorprendida, la rana dio un salto y, patinando, llegó hasta el borde del recipiente.
Desde allí, pudo regresar a casa croando alegremente.
Las ranitas en la nata en el libro, “Déjame que te cuente”, de Jorge Bucay
Marque la opción que se refiere a la moraleja del cuento.