TEXTO I:
La salud, derecho universal
El derecho a la salud es un derecho supuestamente
universal, pero para poder disfrutarlo se necesitan unos
medios que los habitantes y los Gobiernos de los países
pobres están muy lejos de poseer. Hoy en día, los
[5] medios de comunicación se están haciendo eco de los
problemas éticos que plantean infecciones tales como
la hepatitis C y la enfermedad causada por el virus del
ébola. Referente a la primera, se discute la aplicación
de un nuevo tratamiento de gran efectividad pero de
[10] elevado precio; ¿quién lo costeará?, ¿se puede aplicar
a los miles, millones, de enfermos que lo necesitan? En
cuanto a la segunda, se plantea si es lícito administrar
de forma urgente una terapia todavía no bien estudiada
ante una enfermedad a menudo mortal.
[15] No nos engañemos: todo ello ha cobrado
actualidad, y creado un gran impacto mediático, porque
la primera infección está ampliamente repartida entre
nosotros y, la segunda, ha suscitado una alarma, no
solo por su extensión, sino porque ha afectado a
[20] personas de países desarrollados, y ante el temor de
que podría transmitirse a uno de nosotros. No hace falta
hablar de hepatitis C o de la infección por el virus del
ébola; en todos los centros de salud en los que he
trabajado en África (salvo determinadas enfermedades
[25] como la lepra, la tuberculosis y el sida, y los programas
de vacunación) reciben atención sanitaria tan solo los
pacientes que pueden pagar por ella; los demás vuelven
a casa. Lo dijo Einstein: mientras no reconozcamos que
la creación y el mantenimiento de unas condiciones de
[30] vida decentes para todos en todos los países es un deber
nuestro ineludible, no podremos, con un cierto grado de
justificación, afirmar que la humanidad está civilizada.
OLLÉ GOIG, Jaime E. Disponível em: < http://elpais.com/elpais/2014/09/ 09/opinion/1410284314204165.html>. Acesso em: 12 out. 2014
Es correcto afirmar que el autor