Enganchados a TikTok: la maldición de la curiosidad nunca satisfecha
Paloma Llaneza
Tras pasar un fin de semana en paisaje idílico en un centro de
pensamiento de alto rendimiento, he llegado a la incómoda conclusión
de que me opino encima. Me doy cuenta de que vivo con la maldición de
la curiosidad que no se ve nunca satisfecha y de la necesidad de entender
qué es lo que pasa y por qué. Una de las fuentes de mi confusión es el
[5] valor, positivo o negativo, que se le da al aburrimiento en los tiempos
de la hiperconectividad hipervitaminada y el impacto que tiene el
aburrimiento crónico en la flojera que llevamos todos encima
La lucha postmoderna y tecnificada contra el aburrimiento no es
[10] más que un síntoma de la angustia que nuestra vida nos genera a la que
alimentamos con hiperactividad en la esperanza de que, una vez saciada,
se calle y nos deje descansar en paz por al menos un momento. Pero no se
calla y alimentarla es tan agotador que nos anula como seres pensantes y
como ciudadanos activos capaces de enfrentarnos a los mismos problemas
que nos causan la angustia a la que narcotizamos con tanta actividad. El aburrimiento como desajuste, como la
[15] evitación del momento de silencio en que nos veríamos obligados a enfrentarnos a los males de nuestro tiempo,
es, a la vez causa y efecto. Huimos de él para caer en él solo que un poco más cansados, menos críticos y más
atontados. Y con una reputación social intachable por no parar de hacer cosas, ya que la molicie, como nos han
enseñado, es el origen de todos los pecados.
[20] Así pues, Ros Velasco en La enfermedad del aburrimiento da en el clavo de por qué el aburrimiento, como
síntoma, debería de alertarnos: “De su padecimiento emana la creatividad humana y también resultan los
peores monstruos. Su vivencia es patológica hasta el extremo de atribuirse a la enfermedad. Sin embargo, el
aburrimiento no es más que un síntoma. Su misión es alertarnos de que la relación con el entorno está dañada”.
El soma de los vídeos encadenados que TikTok nos sirve para que no tengamos ni que elegir con qué drogar a la
[25] bestia nos insensibiliza a la temperatura hasta que no notemos que nos hemos torrefactado. Nos encadenamos a
ellos de manera voluntaria como remeros esclavos de la galera que es el nuevo capitalismo. Nos quieren siempre
aburridos, siempre conectados, produciendo datos como un hámster en su rueda infinita, dando scroll sin parar
hasta conseguir la indignación que nos saca del agujero negro del bostezo para lanzarnos de nuevo a él.
Texto adaptado de El País. Chile
Texto adaptado de El País. Chile
Marque V para verdadero y F para falso. De acuerdo con el texto se puede decir que
( ) para la sociedad, el hecho de uno estar siempre atareado es algo positivo.
( ) nos quieren produciendo datos de forma imparable.
( ) la hiperconectividad calla la angustia humana.
La secuencia correcta es